
Las mujeres policías también son víctimas de violencia de género. Algunas son discriminadas, sufren acoso, abuso o son condicionadas para poder ascender de puesto. ¡Estamos para ayudarlas! Les acercamos nuestro “Acompañamiento violeta”; es decir, les damos atención jurídica y psicológica con perspectiva de género y damos seguimiento puntual a su caso.
Junto con la Comisión de Derechos Humanos, la Secretaría de las Mujeres, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía General de Justicia y cuatro Consejeras Honorarias analizamos cada reporte para poder ofrecer protección a las policías que deciden alzar la voz. ¡No estás sola!